El GAES Ciudad de Málaga quiere hacerse oír en la élite

16 Jul. 2018     Actualidad     Redacción

MARCA. Jorge Dargel. Con tan sólo dos años de vida, el BM Ciudad de Málaga afrontará la próxima temporada como uno de los grandes favoritos para ascender a la categoría de plata del balonmano español. Inmerso en un ambicioso e ilusionante proyecto deportivo, el club andaluz ha sido uno de los que más ha dado que hablar en el mercado de fichajes. Y es que hasta cinco ex jugadores de la Asobal, como son Jorge Oliva, Curro Muñoz, Agustín Vidal, Nacho Moya y Jesús Hoyos, jugarán en el conjunto malagueño de Primera Nacional con el claro objetivo del ascenso.

La pasada campaña el equipo de la capital de la Costa del Sol ya acarició la fase de promoción a la División de Honor Plata. Con los mismos puntos que el segundo clasificado de su grupo, la diferencia de goles le apeó del sueño del ascenso. Para no volver a quedarse a las puertas, la directiva de la entidad malagueña ha decidido apostar fuerte para luchar por conseguir el sueño de alcanzar en poco tiempo la élite de este deporte. Para ello, la llegada, entre otros, de un gran patrocinador (GAES) ha sido clave en la sostenibilidad financiera para realizar todas las incorporaciones de primer nivel para el próximo curso.

"A pesar de salir de Puente Genil, sé que tengo mucho balonmano aún para dar, porque creo que estoy en un gran momento. Pero no tenía esa motivación para seguir jugando, sin embargo, cuando me presentaron el proyecto, me devolvieron la ilusión", comenta para Marca.com el guardameta sevillano Jorge Oliva, uno de los dos únicos jugadores no malagueños de la plantilla. "Me explicaron todo lo que querían hacer con un plan ambicioso y con gente de Málaga para buscar el ascenso a la Plata y más tarde tratar de ascender a la Asobal", añade al respecto el extremo izquierdo Curro Muñoz.

Málaga es uno de los numerosos rincones de Andalucía donde el balonmano es toda una tradición. El mítico Puleva Maristas fue el que más alto llegó para esta provincia en la década de los 90, con un equipo que congregó a estrellas como Antonio Carlos Ortega, Andrei Xepkin, Valery Gopin, Mijail Yukov, Quino Soler o el tristemente fallecido Pérez Canca. Pero el dichoso dinero rompió el sueño de poder seguir disfrutando en esta localidad de un club en la élite de este deporte. Ya en el siglo XXI, el BM Antequera sería un digno sucesor con seis campañas en la Asobal, pero otra vez una mala gestión económica borró del mapa a otro conjunto malagueño.

Con estos antecedentes, los aficionados a este deporte anhelan volver a ver a un equipo en la máxima competición. Y los planes de futuro del Ciudad de Málaga parecen haber devuelto cierta ilusión a esta localidad y a sus seguidores. "Málaga es una ciudad que merece por su historia subir de categoría e intentar llegar a la cima. Hay que intentar volcar a la gente con este deporte tras varios intentos de equipos que fracasaron por temas económicos. Pero ahora se han buscado otras alternativas para atraer a jugadores de primer nivel, como es el mundo laboral", apunta el lateral izquierdo Nacho Moya, que al igual que otros tantos, podrá compaginar el balonmano con su profesión. "El objetivo es unir al balonmano malagueño para que se respire este deporte en la ciudad, algo que quizás se haya perdido en los últimos años al no tener un referente en el balonmano masculino", apostilla Curro Muñoz.

Que el proyecto sea sólido y que la plantilla la formen casi íntegramente gente de la tierra, han sido otros de los puntos fuertes para que jugadores con un largo recorrido en la Asobal hayan decidido bajar dos escalones en cuanto a la categoría. "La oferta en lo deportivo es fiable y creíble, y también en lo laboral para atraer a jugadores de nivel que aún no están de vuelta. Que casi toda la plantilla sea andaluza será un punto a favor", explica el sevillano Jorge Oliva.


Dos internacionales en su plantilla

Tal es la seguridad de la propuesta del Ciudad de Málaga, que hasta internacionales como Agustín Vidal se han visto cautivados por su directiva y por su cuerpo técnico, encabezados por el presidente Alberto Camas y por el técnico José Luis Hidalgo. "La principal causa de marcharme de Guadalajara es que mi hijo vive en Málaga. No fue una decisión fácil a nivel deportivo, pero ir a Málaga no lo considero como dar un paso atrás en mi carrera. A día de hoy, lo más importante es que se transmita seguridad a los jugadores después de tantos años de crisis, y este club se está adaptando a la situación real de este deporte", comenta el primera línea argentino, que no pierde la fe para volver pronto a defender los colores de su selección.

Pero la propuesta del club malagueño también ha sido capaz de hacer volver a una de las grandes promesas del balonmano andaluz. Jesús Hoyos llevaba retirado de las pistas desde la desaparición del BM Antequera en 2012, cansado de la situación financiera de este deporte en nuestro país. "Me retiré por la inestabilidad económica de este deporte para dedicarme a la ingeniería. Cuando me contaron los planes, recobré la ilusión, porque quizás sea el último viaje en mi carrera deportiva, y llevar a Málaga a la élite es toda una motivación. Para ello será vital la afición", desea el extremo derecho.

Aunque todos demandan cautela, parece inevitable no dar riendas sueltas a la imaginación cuando uno echa un vistazo a una de las mejores plantillas de Primera Nacional, que además, contará con el lateral izquierdo internacional junior Álvaro Cabello, renovado recientemente para el curso que viene, que se presenta más que ilusionante.


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icono comillas Los fichajes de Jorge Oliva, Curro Muñoz, Agustín Vidal, Nacho Moya y Jesús Hoyos ilusionan a la afición y a la ciudad andaluza

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